El Banco Central de Chile votó unánimemente por reducir la tasa de interés de política en 25 puntos básicos al 5% en su reunión de diciembre, reflejando desafíos persistentes tanto externos como domésticos.
A nivel global, la economía de EE.
UU.
sigue siendo sólida, mientras que la debilidad de China presiona los precios del cobre, ahora cerca de $4/libra.
La incertidumbre global creciente, las tasas de interés a largo plazo y un dólar más fuerte han presionado al peso chileno, que se ha depreciado un 6% desde la última reunión.
A nivel nacional, la actividad del tercer trimestre se alineó con las previsiones pero mostró una débil demanda privada y de inversión, especialmente fuera del sector minero.
La inflación alcanzó el 4,2% en noviembre, por encima de las proyecciones, debido a mayores costos derivados de la depreciación del peso, el aumento de los salarios y las tarifas eléctricas.
Las presiones inflacionarias a corto plazo podrían llevar las tasas hacia el 5% en la primera mitad de 2025, aunque una demanda doméstica más débil podría aliviar las presiones a largo plazo.
El Banco Central se mantiene cauteloso, reafirmando su enfoque flexible para garantizar que la inflación converja al 3% en un plazo de dos años.