El Consejo de Gobierno del BCE redujo los tres tipos de interés clave en 25 puntos básicos, como se esperaba, situando la tasa de la facilidad de depósito en 2,50%, la tasa de refinanciación principal en 2,65% y la tasa de préstamo marginal en 2,90%.
Esta decisión refleja una evaluación actualizada de las perspectivas de inflación y la transmisión de la política monetaria.
Se proyecta que la inflación promedie un 2,3% en 2025, un 1,9% en 2026 y un 2,0% en 2027, con la inflación subyacente también acercándose al objetivo del 2%.
Aunque la inflación doméstica sigue siendo elevada debido a ajustes salariales y de precios retrasados, el crecimiento de los salarios se está moderando.
Las previsiones de crecimiento económico se revisaron a la baja, situándose en un 0,9% para 2025 y un 1,2% para 2026, reflejando unas exportaciones débiles y una inversión limitada.
El BCE sigue dependiendo de los datos y ajustará su política según sea necesario para garantizar que la inflación se estabilice en torno a su objetivo a medio plazo del 2%, sin comprometerse con una trayectoria específica de tipos.